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El Bruxismo y la toxina botulínica

enero 14th, 2019|Blog Dental|0 Comments

TRATAMIENTO PARA EL BRUXISMO CON TOXINA BOTULÍNICA

Es un hábito inconsciente realizado principalmente mientras se duerme o durante el día, especialmente en los momentos de estrés, tensión, ansiedad, miedo, frustración y problemas en nuestra vida diaria.

Los estudios estiman que aproximadamente el 80% de la población aprieta y rechina los dientes en algún momento, incluyendo adultos, adolescentes y niños.

CAUSAS Y SÍNTOMAS DEL BRUXISMO

En el bruxismo, las personas padecen molestias y dolor a causa de los problemas en la articulación temporomandibular, desgaste excesivo de los dientes, dolor de cabeza, hipertonía de los músculos de la masticación (aumento de tensión muscular). Para tratarlo, comúnmente es necesario el uso de férulas nocturnas (o placas miorrelajantes), para proteger los dientes y se complementa con la toma de medicamentos para disminuir la inflamación del músculo, o sedación en intento de limitar la fuerza de este.

LA TOXINA BOTULÍNICA ES MÁS EFECTIVA

Sin embargo, ninguna de las posibles soluciones se refiere realmente a la fuente del problema: «actividad muscular excesiva y espasticidad», razón por la cual la aplicación de la toxina botulínica resulta más efectiva.

Esto convierte al tratamiento alternativo con toxina botulínica para la tensión mandibular en una opción conveniente y eficaz para muchas personas. Además, el tratamiento puede ayudar a resguardar la salud dental, ya que el rechinamiento dental excesivo puede desgastar los dientes y dañar las encías, cuyo tratamiento resultaría costoso.

¿CÓMO FUNCIONA EL TRATAMIENTO?

Las dosis adecuadas, el tiempo entre aplicaciones y los sitios anatómicos correctos de inyección, llevan a la corrección de la hipertrofia del músculo masetero.

«Se aplica en las terminaciones nerviosas, que se encuentran en los músculos lisos (los motores) de la mandíbula, donde ejerce una acción miorelajante y llega a producir una relajación neuromuscular selectiva inducida por el odontólogo». La inyección se coloca con precisión en la parte con mayor dolor del músculo, sin afectar la capacidad de masticar.