Con el paso de los años, algunos dientes pueden verse más cortos, planos o irregulares.A veces el cambio es tan progresivo que el paciente no sabe exactamente cuándo empezó. Simplemente nota que enseña menos diente al sonreír, que los bordes de los incisivos ya no tienen la misma forma o que su sonrisa parece haber envejecido.En otros casos el desgaste resulta mucho más evidente.Pero antes de pensar en alargar los dientes con carillas dentales, necesitamos responder a una pregunta esencial:¿Por qué se han desgastado?Debemos estudiar cuánto tejido dental se ha perdido, cuánto esmalte conservamos, cómo funciona la mordida y si el desgaste continúa activo.Solo entonces podemos decidir si están indicadas carillas de porcelana, carillas ultrafinas, composite o una combinación de diferentes soluciones.Recuperar un diente desgastado no consiste únicamente en devolverle longitud. Significa recuperar forma, proporción y función.
¿Qué son los dientes desgastados?
El desgaste dental es una pérdida progresiva de estructura del diente.
Puede afectar únicamente a los bordes de los incisivos o extenderse a varios dientes de la boca.
Un paciente puede observar:
- dientes anteriores más cortos;
- bordes planos o irregulares;
- pequeñas fracturas;
- pérdida de translucidez en los bordes;
- dientes que parecen más anchos porque han perdido altura;
- cambios en la forma;
- o una sonrisa que muestra menos diente que años atrás.
Cuando el desgaste es más avanzado también puede cambiar la manera en que los dientes superiores e inferiores contactan entre sí.
Por eso no consideramos el desgaste únicamente un problema estético.
¿Por qué se desgastan los dientes?
No todos los desgastes tienen la misma causa.
Pueden intervenir el bruxismo o apretamiento, la mordida, determinados hábitos, la erosión producida por ácidos, la pérdida de piezas posteriores o una combinación de varios factores.
Y no todo diente desgastado significa necesariamente que el paciente sea bruxista.
Por eso, antes de reconstruir, debemos comprender qué está provocando la pérdida de estructura dental.
Si únicamente devolvemos la forma sin estudiar la causa, habremos corregido lo que vemos, pero no necesariamente lo que lo provocó.
¿Las carillas pueden recuperar dientes desgastados?
Sí, en muchos casos.
Las carillas de porcelana pueden permitirnos recuperar la longitud, la forma y las proporciones de dientes anteriores desgastados, especialmente cuando todavía disponemos de una buena cantidad de esmalte.
Podemos reconstruir bordes incisales, recuperar longitud y armonizar dientes que han perdido parte de su anatomía.
Pero no todos los dientes desgastados necesitan carillas.
En determinados pacientes podremos utilizar composite.
En otros necesitaremos combinar diferentes tipos de tratamiento.
Y cuando el desgaste afecta a una parte importante de la dentición, debemos estudiar toda la boca antes de decidir qué necesita cada diente.
El tratamiento es consecuencia del diagnóstico, no al revés.
¿Qué puede valorar el paciente con un mock-up?
Mucho más que una fotografía.
Puede observar:
- si le gusta la longitud;
- cómo se ven los dientes al sonreír;
- si el volumen resulta natural;
- cómo se relacionan con los labios;
- cómo cambia la expresión;
- y si la propuesta se siente coherente con su rostro.
También puede hablar y sonreír con la prueba colocada.
Esto hace que la conversación sea mucho más concreta.
El paciente puede decir qué le gusta, qué le genera dudas o qué aspecto quiere comentar antes de llegar al tratamiento definitivo.
No recibe un diseño cerrado: participa en la valoración de la propuesta.
¿Por qué unos dientes desgastados pueden hacer que la sonrisa parezca más envejecida?
Los dientes cambian visualmente cuando pierden longitud.
Los incisivos se vuelven más planos, se reducen determinadas transparencias de los bordes y puede disminuir la cantidad de diente que mostramos al hablar o sonreír.
Por eso recuperar algunos milímetros de longitud puede producir un cambio importante en la expresión de la sonrisa.
Pero no buscamos fabricar dientes exageradamente largos.
Estudiamos qué longitud y qué proporciones armonizan con los labios, el rostro y las características de cada paciente.
Rejuvenecer una sonrisa no significa hacerla artificialmente más joven. Significa recuperar proporciones perdidas de forma natural.
¿Cómo sabemos cuánto podemos alargar los dientes?
Valoramos la longitud actual, cuánto tejido se ha perdido, las proporciones dentales, la posición del labio, cuánto diente se muestra al hablar y sonreír y la relación con los dientes vecinos.
Y hay un elemento fundamental: la mordida.
Antes de recuperar longitud debemos comprobar que existe espacio funcional para hacerlo y que los nuevos dientes podrán trabajar correctamente.
Por eso en estos casos estética y función se planifican juntas.
¿Qué ocurre si el desgaste también ha cambiado la mordida?
Cuando el desgaste es importante, no podemos mirar únicamente los dientes anteriores.
En algunos pacientes se ha perdido estructura en varias zonas de la boca y ha cambiado la altura con la que los dientes superiores e inferiores se relacionan.
En estos casos estudiamos lo que llamamos dimensión vertical, es decir, la altura y relación funcional de la mordida.
Cuando necesitamos recuperarla, el tratamiento puede afectar a más dientes y hablamos de una rehabilitación oral más amplia.
Esto no significa colocar carillas en todos los dientes.
Podemos combinar, según lo que necesite cada pieza:
carillas de porcelana, coronas cuando realmente están indicadas, restauraciones adhesivas, composite y otras soluciones.
Cada diente se estudia individualmente, pero la boca se trata como un conjunto.
¿Y antes de colocar carillas ultrafinas?
También puede ser muy útil.
En tratamientos con carillas ultrafinas o microcarillas, donde muchas veces trabajamos de forma muy conservadora y aditiva, el mock-up puede ayudarnos a comprobar cuánto volumen estamos añadiendo y cómo se integra en la sonrisa.
Esto resulta especialmente interesante cuando queremos:
- aumentar longitud;
- cerrar pequeños espacios;
- modificar proporciones;
- o equilibrar pequeñas asimetrías.
¿Todos los dientes desgastados se restauran de la misma manera?
No.
Dentro de una misma boca podemos encontrar dientes con situaciones completamente diferentes.
Uno puede conservar prácticamente todo su esmalte.
Otro puede tener una restauración antigua.
Otro puede haber perdido una cantidad mayor de estructura.
Por eso no creemos que una rehabilitación deba consistir en colocar el mismo tratamiento en todos los dientes.
Elegimos la solución adecuada para cada uno y hacemos que todas ellas formen parte de una misma sonrisa.
Cuándo pueden utilizarse carillas ultrafinas en dientes desgastados?
En determinados casos, el propio desgaste ha creado parte del espacio que necesitamos para devolver al diente la estructura perdida.
Esto puede permitir tratamientos muy conservadores y fundamentalmente aditivos mediante carillas ultrafinas o microcarillas.
En lugar de eliminar más tejido dental, podemos añadir el volumen que se ha perdido.
Pero no todos los desgastes permiten la misma técnica.
Cuando la pérdida de estructura es más importante o necesitamos realizar cambios mayores, puede ser necesario utilizar otro espesor de cerámica o incluso otro tipo de tratamiento.
La mejor carilla no es necesariamente la más fina. Es la que permite reconstruir correctamente el diente conservando el máximo tejido sano posible.
Carillas de porcelana o composite para dientes desgastados: ¿de qué depende?
Ambos materiales pueden estar indicados, pero no tienen exactamente las mismas características.
Las carillas de porcelana ofrecen unas propiedades ópticas, una estabilidad de color y un comportamiento a largo plazo especialmente interesantes cuando realizamos rehabilitaciones estéticas.
El composite puede ser una buena alternativa para determinados desgastes, reconstrucciones pequeñas o tratamientos directos.
Para decidir valoramos:
- cuánto tejido se ha perdido;
- cuántos dientes están afectados;
- cuánto esmalte conservamos;
- la mordida;
- las necesidades estéticas;
- y la extensión del tratamiento.
No elegimos porcelana o composite únicamente por rapidez o precio. Elegimos el material que ofrece el mejor equilibrio entre conservación, estética, función y pronóstico.
¿Qué ocurre si el desgaste está relacionado con bruxismo?
El bruxismo no impide automáticamente realizar un tratamiento con carillas.
Pero sí es un factor que debemos estudiar.
Antes de reconstruir dientes desgastados valoramos cómo contactan los dientes, dónde se concentra el desgaste y qué fuerzas deberá soportar el tratamiento.
Cuando está indicado utilizamos también medidas de protección y seguimiento.
En nuestro artículo sobre carillas dentales y bruxismo explicamos específicamente cómo abordamos estos casos.
Reconstruir unos dientes sin tener en cuenta cómo funcionan sería tratar solo una parte del problema.
¿Podemos tratar únicamente los dientes delanteros?
En algunos pacientes, sí.
Cuando el desgaste está localizado y la mordida nos permite recuperar la longitud anterior de forma estable, podemos concentrar el tratamiento en esa zona.
Pero cuando el desgaste forma parte de una situación más amplia, tratar únicamente lo que vemos delante puede no ser suficiente.
Por eso estudiamos toda la boca antes de decidir.
El lugar donde vemos el desgaste no siempre coincide con el origen del problema.
¿Cuántas carillas hacen falta para recuperar unos dientes desgastados?
No existe un número estándar.
Depende de qué dientes están afectados, cuáles son visibles al sonreír y cuánto cambio necesitamos conseguir.
En algunos pacientes podemos tratar un número reducido.
En otros necesitamos incluir más dientes para conseguir una transición natural y mantener correctamente la función.
Por eso el número de carillas se decide después del diagnóstico, no antes.
¿Puede recuperarse una sonrisa desgastada sin que parezca artificial?
Sí.
Y precisamente ahí está uno de los grandes objetivos del tratamiento.
No queremos sustituir unos dientes desgastados por dientes excesivamente largos, blancos o uniformes.
Para recuperar naturalidad estudiamos:
longitud, forma, proporciones, textura, translucidez, color y relación con el rostro.
En muchos pacientes estamos reconstruyendo características que esos dientes tuvieron años atrás.
No buscamos crear otra sonrisa. Buscamos devolver equilibrio a la sonrisa del paciente.
¿Por qué es tan importante conservar el esmalte?
Porque el esmalte proporciona unas condiciones especialmente favorables para la adhesión.
Y en un diente desgastado este principio adquiere todavía más importancia: estamos trabajando sobre un diente que ya ha perdido estructura.
Por eso intentamos evitar eliminar tejido sano innecesariamente para recuperar aquello que el diente ha perdido. En este sentido, también es importante entender qué ocurre con el diente natural debajo de una carilla.
Reconstruir de forma conservadora significa añadir donde falta y preparar únicamente donde es necesario.
¿Cómo estudiamos un caso de dientes desgastados en Instituto Volpe?
El tratamiento empieza con el diagnóstico.
Valoramos cuánto tejido dental se ha perdido, cuál puede ser la causa del desgaste, cómo funciona la mordida, cuánto esmalte conservamos, las restauraciones existentes, las encías y los objetivos del paciente.
Utilizamos también herramientas como el escáner intraoral 3D, fotografías clínicas y planificación digital cuando el caso lo requiere.
Después decidimos qué dientes necesitan tratamiento y qué solución es más adecuada para cada uno.
En determinados casos, el mock-up dental nos permite visualizar nuevas longitudes y proporciones antes de llegar al tratamiento definitivo.
Primero entendemos qué se ha perdido. Después decidimos cómo recuperarlo.
Preguntas frecuentes sobre carillas para dientes desgastados
¿Se pueden alargar dientes desgastados con carillas?
Sí.
Cuando están indicadas, las carillas pueden recuperar longitud y mejorar las proporciones de los dientes anteriores.
¿Hay que tallar un diente que ya está desgastado?
No necesariamente.
En determinados casos podemos realizar un tratamiento fundamentalmente aditivo, aprovechando precisamente el espacio creado por el desgaste.
¿Los dientes muy cortos siempre están desgastados?
No.
Un diente puede parecer corto por desgaste, por su anatomía natural, por su posición, por la encía o por una combinación de factores.
Por eso debemos identificar primero la causa.
¿Puedo recuperar únicamente la estética sin estudiar la mordida?
No es lo que recomendamos.
Cuando existe desgaste dental, estudiar la función es fundamental para conseguir un resultado estable.
Recuperar dientes desgastados significa recuperar mucho más que longitud
En Instituto Volpe no tratamos unos dientes desgastados simplemente añadiendo unos milímetros de cerámica.
Estudiamos qué estructura se ha perdido, por qué se ha perdido y cómo podemos recuperarla respetando el diente natural y la función de la boca.
En algunos pacientes podremos hacerlo mediante carillas de porcelana muy conservadoras.
En otros utilizaremos carillas ultrafinas, composite o una combinación de diferentes soluciones.
Y cuando el desgaste sea más extenso, planificaremos una rehabilitación que tenga en cuenta toda la boca.
El objetivo no es conseguir dientes más largos. Es recuperar proporciones, función y una sonrisa natural conservando al máximo el diente que todavía tenemos.